Essaouira, La Orden del Ibis Negro
Capítulo LIII

En el Café Ibn Azzid de la plaza Tahrir de El Cairo, el teléfono de color negro mate instalado en la pared junto al ventilador, estalló en un sonido de otros tiempos.

El camarero se acercó desganado y lo descolgó.

“Aló” dijo. Al otro lado de la línea una voz le respondió de manera contundente: ” Soy el Dean de la Orden del Ibis Negro.

Haz el equipaje con lo imprescindible y dirígete al aeropuerto del Cairo.

En la cafetería de Salidas identifica a un camarero llamado Ahmed. La palabra de encuentro será “Profeta”. Te entregará el billete y la carta de embarque para tu destino”

El camarero colgó el teléfono y entendió el mensaje a la primera. Inmediatamente después subió unas pequeñas escaleras que le dirigían a su habitación, encima de la cafetería.

  • La habitación era ciega, sin ventanas y por ello encendió la luz. Abrió las puertas del armario situado frente a la cama.

Despejó las diferentes perchas con ropa tradicional egipcia, y entresacó un traje occidental que bien parecía que no había sido usado en años.

Eso sí, inmaculado, camisa blanca, chaqueta y pantalón azul marino y una corbata ligeramente pasada de moda.

Se agachó y extrajo debajo de su cama una maleta de cuero. La dispuso encima de la cama. La abrió y dobló de una manera pulcra el traje dentro de ella.

Recogió unos zapatos negros que tenía también en el fondo del armario, y les dio lustre con betún.

En la mesilla de noche había una foto de sus dos hijos y un rosario musulmán. Tomó con sus dos manos la foto y un beso suspiró de sus labios.

Recogió el rosario y lo introdujo en su bolsillo. Solo restaba recoger su documentación y pasaporte.

Bajó de nuevo las escaleras y descolgó el teléfono.

Marcó el número que ya tenía en mente desde hace varios años. Al sentir la respuesta al otro lado del teléfono, dijo:” Vuestro ejecutor está dispuesto.

En unas horas me encontraré en Roma. Lo que tenga que ser será.

!Inshallah!


¡Escucha el podcast del episodio o descárgatelo en tu móvil, tablet u ordenador!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *