Essaouira, la Orden del Ibis Negro
Capítulo II

A Moriarty le había llegado información fidedigna de un complot …


Moriarty y Klaus cruzan la calle Il Shatam, entran de frente ,junto al puerto.

Moriarty: ¿Has traído la caja?
Klaus: Está en el hotel

A Moriarty le había llegado información fidedigna de un complot contra la clase noble y la monarquía del país pero eso no significaba que la pudiera o debiera compartir con cualquiera.

Algún periodista lo había denominado aquelarre, pero no dejaba de ser
una simple apreciación muy lejana de lo que de verdad significaban aquellas reuniones. Pequeños grupos de élite tomando decisiones que trazaban cartográficamente el futuro del norte de África, de Europa y del mundo.

Moriarty: La policía y los servicios secretos están absolutamente perdidos no saben nada. ¿Sabes Klaus que desaparecieron 3 de los 13 miembros? No significa que estén muertos. Ellos son la clave. Debemos hacerles saber que existimos, que estamos en Essaouira. Su misión es la nuestra. Los tres componen el triángulo de Issfa Hanm. Y tienen acceso al rey.

Klaus: ¿Has valorado que Cordelia puede estar detrás del complot?
Moriarty: Lo he llegado a pensar. El sello de lacre es su signo. Un ibis negro. Moriarty recordaba el poder de la orden del Ibis negro…

Moriarty: Vamos Klaus, no podemos llegar tarde al hotel. Debemos descifrar el mensaje.

Rodearon una pequeña plaza. Se adentraron en un pequeño cantón donde se cerraron dos ventanas de repente. Sus siluetas aparecían y desaparecían entre el sol del mediodía y el blanco de las casas. Hubo un momento en que ambos pensaron que la medina se había transformado en callejuelas que no reconocía. Pero, ¡aquello no era posible! ¡La orden del Ibis Negro no podía tener ese poder! En un pequeño recodo, una luz desvaída le indicaba la dirección correcta. Al fin su brújula mental le orientó.

Klaus: ¿Has observado esos dos coches? Las terrazas eran urdimbre de cafés y miradas. ¿Todos los observaban o era una sensación malsana?

Klaus: ¿No te das cuenta Moriarty de que hay más ojos que nos ven? Es una buena razón para separarnos cuando lleguemos al cruce de la calle Ib Muyaidia. Vete hacia el hotel y no me esperes. Debo recoger un encargo y dejar una idea clara de qué me propongo a esos personajes…

En ese momento Klaus, extrajo un revólver de su bolsillo y se lo dio con sigilo a Moriarty. Éste no se sorprendió.

Klaus hace un mutis. Desaparece en el vientre oscuro de la medina. Él sabe que allí está a salvo. O eso cree él. Una puerta se abre, ¿qué ocurre?

Moriarty acelera su paso. Quiere llegar cuanto antes al hotel La Menara.
Sin embargo un dolor punzante en el cuello le hace tambalearse.

Continuará…

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