Champagne

Champagne, un símbolo de hospitalidad y el alma de las fiestas

El champagne es, en el imaginario colectivo, el símbolo de esos hoteles donde el concepto de “Hospitality” está a la base. Aunque también es el alma de las fiestas, sea en un concepto urbano o al borde de una piscina o por qué no, en un yate. La palabra champagne conecta de inmediato con una imagen de elegancia, tendencia y glamour.

Champagne

En los grandes bares el champagne, desde siempre ha sido el gran protagonista, sea servido solo o en grandes cócteles. Los más populares con esta bebida son el Kir Royal y el cóctel Champagne: sencillo, sabroso y elegante.

Famoso en todo el mundo y relacionado con el sector del lujo y de las fiestas, toma su origen en el noreste de Francia, precisamente en la región de Champagne y debe su descubrimiento y origen al sacerdote Dom Pierre Pérignon.

Aunque diferentes historiadores no coinciden en que Dom Pierre Pérignon haya sido el descubridor del método champenoise, la mayoría están de acuerdo en que fue, en la abadía de Hautvellíers y con la intervención de Pierre, donde se inicia la historia de esta ya tradicional y exquisita bebida.

Ideal acompañado con unas ricas fresas, el champagne es un vino único. Para empezar, la cosecha está hecha íntegramente a mano. Las uvas que se utilizan para la producción de este gran producto son diferentes, y se suelen utilizar: el Chardonnay, Pinot Noir, Pinot Meunier, Pinot Blanc, Petit Meslier, Fromenteu, Pinot Gris, Enfumé y Arbanne.

Un dato interesante y que nos ayuda también a entender su precio es que de 4.000 kilos de uvas, sólo 2.500 litros de mosto se utilizan para la elaboración del champagne. El método de producción es el Método ‘Champenoise’ (fuera de Francia tendremos lo que es conocido como método clásico) y sólo se puede llamar así en Francia.

Este producto es característico de una doble fermentación: la primera en el tanque de fermentación y la segunda en botella. El método ‘Champenoise’ cuenta también con otras características como el ‘Remuage’ y el ‘Dégorgement’ que hacen que después del “Dosage” se produzca la magia que rodea a este magnífico producto.

El champagne puede ser blanco o rosé. Este último puede obtenerse mezclando vinos tintos con vinos blancos o haciendo una pequeña maceración de las pieles de las uvas de los vinos tintos.

El champagne que se obtiene desde las uvas “blancas” se llama ‘Blanc de Blancs’. El Champagne que se obtiene desde las uvas “negras” se llama ‘Blanc de Noirs’. Casi siempre se obtiene mediante lo que se conoce como Coupage, o sea, mezclando vinos de diferentes procedencia, o Millesimé. Esta última palabra se puede utilizar en la etiqueta sólo si las uvas son todas del mismo año y esto es señal de gran calidad. Si las uvas proceden todas del mismo viñedo (Cru) toma una importancia aún mayor y más si es de una sola variedad (Chardonnay, Pinot Noir, etc).

El champagne es un vino noble, encantador, fantástico y que tiene algo de seducción tanto en su servicio como en su método de producción. También es muy complejo y seguramente volveré sobre este tema para profundizar más y descubrir todos sus secretos.

Espero haber despertado como siempre vuestra curiosidad y os espero la semana que viene para descubrir cada vez más el increíble mundo del Beverage.

¡Salut!


Carlo Proverbio

Beverage Manager | International Wine Sommelier | International Cigar Sommelier | Master Spirits

Desde México

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Fotógrafo pic principal: Photo by Billy Huynh

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