Essaouira, la Orden del Ibis Negro
Capítulo XVII

Cada semana un nuevo episodio de nuestro folletín semanal por José María Agüeros. Sigue los misterios de La Orden del Ibis Negro

La conversación se interrumpió por unos minutos. Ninguno de los tres personajes había dado a entender que necesitaban un silencio tan prolongado. Sin embargo, un impulso inconsciente les obligó a detener la conversación.

Moriarty inclinó la cabeza y con un gesto algo tosco para él, introdujo su mano en el bolsillo interior de la chaqueta, ante la sorpresa de Carmine y de Cordelia. Extrajo un revólver. Pequeño en sus dimensiones pero amenazante en su estampa: totalmente negro, incluso la empuñadura, algo no habitual en este tipo de armas.

Cordelia y Carmine quedaron expectantes. Aun así, había una pequeña diferencia: Carmine dubitativo y confuso. Cordelia impasible.

Moriarty depositó su arma en la mesa, acariciando su empuñadura y girándola para que el cañón apuntase directamente a Cordelia.

Cordelia: Estoy segura de que no tendrás necesidad de usarla. En este punto del tiempo y de la historia más vale que seamos aliados y no enemigos.

Moriarty: Como bien sabes, no debemos rebelar y ni siquiera dejar un rastro de nuestras misiones. Si bien puede ser cierto que la Orden del Ibis Negro no esté detrás de todo ello, no deberíamos arriesgar nuestro “Plan”
Y si es necesario… Decidir entre ellos y nosotros.

Recuerda Cordelia que tú eres una de las Vigilantes. Y que por lo tanto una de las pocas personas que puede introducirse en el Claustro

Carmine: ¿A qué claustro te refieres Moriarty?

Amigo Carmine. Ya es hora de que conozcas que el Claustro es el círculo interior de la Orden del Ibis Negro y que por lo tanto está totalmente fuera de su control


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